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2.2 La trescatorcedieciseis

La 3 - 14 -16

Tenía 18 años recién cumplidos y muchas ganas de irme de fiesta.

Yo vivía a 25 kilómetros de Alicante, y mi pueblo estaba muerto.

Para bajar necesitaba el coche de mi padre.

Y yo no tenía carnet.

Aún.

Porque esa misma mañana me examinaba.

El de la autoescuela me había dicho varias veces, “no vayas a examen el Viernes, no quieren novatos en la carretera en fin de semana en tráfico”.

Así que aposté con mi padre que cuando aprobara me lo dejaba para bajar a dar “una vuelta”.

«En Viernes no te van a aprobar» -me dijo.

«¿Hay trato?» – contesté.

 

Y cerramos el acuerdo como lo hacían antes los hombres que se respetaban, con un apretón de manos.

 

Yo respetaba a mi padre, pero no iba a dejarlo todo en manos de la casualidad o el azar.

Había que trazar una estrategia que pusiera la balanza de mi lado y transmitiera un mensaje con claridad.

Parecer mayor.

Mayor y experimentado.

El típico que lleva toda la vida conduciendo, pero que no se ha sacado el carnet por pereza.

Pero que “pilota” del tema.

Así que me puse la ropa más seria que tenía, jersey (que los odiaba), chaqueta y zapatos (horribles), tenía apenas 18, pero parecía tener algunos más.

Lo que comunicaba mi forma de andar, de moverme, incluso de hablar, tratando de usted a todo el que me cruzaba era parte de ese plan.

La estrategia.

Le dije al de la autoescuela que quería ser el último, contando con que a esa hora el examinador iba a estar deseando irse a casa.

No se como lo hizo, pero me dejaron para el final.

Hice el recorrido con calma, sin fallos y la ruta acabó tan solo 10 minutos más tarde en la calle donde vivía el examinador. 

Aprobado.

Le pedí la L al de la autoescuela y cuando llegué a casa se la puse al coche de mi padre y me piré.

La trescatorcedieciseis.

No, no es PI.

Es la maniobra envolvente para conseguir tus objetivos mediante el uso inteligente de estrategias de comunicación.

Mi padre no me vio como una amenaza.

El examinador pensó que era una persona con mayor experiencia.

El de la autoescuela no se pensó que dándome solo la L iba a ponerme en carretera ese mismo día.

Y yo llegué a casa, le puse la L al coche de mi padre y me fui de fiesta.

Porque no solo se trata de lo que dices, sino cómo lo transmites.

Como siempre, la decisión es tuya.

Puedes tener una estrategia que te permita lograr tus objetivos o improvisar tu comunicación.

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2.1.1 O corres o mueres

Y si se nota la cerveza?

Escribí esta página sobre aumentar el ROI que es el retorno de la inversión que haces en tu mensaje de marca, tu comunicación, tu marca personal a las 0:00 de una fría noche de Marzo.

Si lo hice en aquel momento es porque era importante. Y cuatro años después me doy cuenta de que cada vez lo es más y cada vez la gente lo mide menos. Pero atiende porque esto puede cambiar tu negocio.

El Retorno de la Inversión es uno de los indicadores de que tu comunicación funciona.

Y está muy en línea con lo que me pasó hace cuatro años.

Llevaba toda la semana lloviendo, y encima esa mañana me había tocado ir al vampiro. Sí, los sigo llamando así.

Hacía dos meses que estaba en manos de una endocrina porque me encontraba mal, el sobrepeso y un estilo de vida sedentario empezaban a hacer mella en mi salud.

Me pidió que fuera al “vampiro” y que le llevara los resultados.

El colesterol y los triglicéridos por las nubes.

Así que me dio dos opciones, tocaba ponerse las pilas o medicarse.

Básicamente.

O corres o mueres (algo que sirve también si quieres huir de un vampiro).

O si tu estrategia de comunicación es inexistente y te está costando pasta.

En mi caso, si puedo evitarlo, paso de pastillas.

Mi lema siempre ha sido menos pastillas, más zapatillas.

Así que preferí la opción de ejercicio y dieta estricta.

Después de dos meses controlando la dieta, haciendo deporte, perdí 7 kilos aproximadamente (de los 20 que me sobran).

Pero antes de ir a revisión, primero siempre toca volver al “vampiro”. Y de este no me puedo librar por mucho que corra.

Tengo que reconocer que estoy un pelín inquieto por si se notan las cervezas de los fines de semana. Porque los vampiros saben si haces trampas, y no les puedes engañar  porque analizan tu sangre.

Y cuando leen los números te miran con esos ojos que te hielan la poca sangre que te queda en las venas.

Vale, reconozco que la dieta estricta la llevo un poco mal.

Pero intento compensarlo haciendo más deporte.

Si funciona o no, no lo sé nunca hasta que veo los números.

Porque al final se trata de una sola cosa.

Analizar y medir los resultados.

Porque no es lo mismo tener anemia, que diabetes o colesterol.

Los tratamientos son diferentes, las medidas también.

Y con tu estrategia de comunicación, con tu mensaje y tu marca personal pasa lo mismo.

Si no analizas.

Si no mides.

No sabrás lo que está mal.

No podrás recuperar la inversión.

Por eso si lo que quieres es tener datos que te digan si lo estás haciendo bien o no debes analizar tu negocio.

Cualquiera puede mentir, o sea, puedes intentar hacer trampas, como yo con mi endocrina.

Pero los números no mienten y cuando los analicemos tendré muchos datos que nos permitan definir tu plan.

Una estrategia de comunicación que te haga generar negocio basada en tus propios datos.

Porque si tú ya mides, lo que necesitas es que te ayude a definir mejor tu estrategia para ganar más pasta, ¿no?

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3.2 Comunicación estratégica que genera negocio.

SCE (no, no significa eso).

En derecho penal hay un delito tipificado.

El delito por omisión.

Yo tengo un servicio de comunicación estratégica que genera negocios y que te libra de ser culpable de ese delito.

Fijate.

Lo que digas, y lo que no digas, es parte de la comunicación de tu marca, personal o profesional.

Y lo que hagas, o no hagas, la hace una inversión o un gasto.

Por ejemplo.

Pagar 300 euros a tu sobrina al mes para que te suba stories hablando de tus bolsos, pero sin una estrategia definida, sólo por crear contenido.

Gasto.

Pagar un experto en FB ads para crear una campaña de visualización de tu nueva web.

Inversión.

Publicar todos los días en facebook para buscar clientes B2B.

Gasto.

Optimizar una estrategia para aumentar los contactos de tu red profesional en LinkedIn y aportarles valor.

Inversión.

Podría seguir así durante dos o tres páginas, poniéndote ejemplos de gastos e inversiones que puedes hacer con tu comunicación.

Y luego tenemos la parte de la omisión.

Crear un contenido y contestar a un posible cliente en tu red 3 o 4 días después con un corazón.

Gasto.

Y delito de omisión.

La única forma de poder controlar todas esas variables es tener una estrategia.

No solo es importante que sepas donde, y qué, también debes saber el cómo y a quién hablas.

En mi web hay una estrategia definida.

Si solo con ver mi web has sido capaz de identificarla ya conoces el qué.

Tienes claro cuál es tu objetivo, porque estás aquí y quieres contratar mis servicios.

No quieres la caña.

Ni que te enseñen a pescar.

Tú lo que quieres es el barco, y el capitán con el parche en el ojo.

Quieres el cómo.

Pues estás de suerte.

Te vas a llevar «La Perla Negra».

¿Cómo funciona el SCE (Servicio de Comunicación Estratégica)?

El inicio de nuestra relación requiere tu total compromiso, para igualarlo con el mío.

Lo primero es conectar conmigo para que te envíe un enlace donde podrás rellenar un cuestionario.

Sí, ya sabes cómo va esto, sin datos no hay paraíso.

Antes de conocernos necesito tener una idea de donde me meto, a fin de cuentas tú ya sabes muchas cosas sobre mí.

Me ofreces tu visión de tu proyecto, tus ideas y una imagen clara y definida de tu estrategia de comunicación actual, todo esto queda reflejado en un formulario con el cual analizaré tu caso.

Por favor sé sincero, si no, no te podré ayudar, y al final todo se sabe.

Si creo que trabajar contigo va a mejorar tu vida (ya sabes, que vas a ganar más pasta con mis consejos y mis servicios), te lo haré saber de forma inmediata, nada de tenerte un mes esperando.

Suelo contestar en menos de 72 horas, a menos que sea un caso muy especial, pero contesto siempre.

Esa es la primera fase.

Si es así me pongo en contacto contigo, agendamos una cita breve (20 minutos) y vemos si tus objetivos son viables y si yo soy la persona adecuada para hacerte lograrlos en el tiempo indicado.

Si no lo soy te diré quién creo que es la mejor opción para ti.

Si sentimos (los dos), que podemos hacer grandes cosas juntos, nos ponemos en marcha.

Y habremos pasado a la segunda fase.

A partir de ahí vemos las opciones.

Si has llegado hasta aquí solo tienes hacer click y mandarme un WhatsApp a mi número personal (nada de bots ni IA en esta relación).

Y recuerda, solo trabajo con un proyecto al mes, es como si alquilaras el coco que ha parido esta web, y lo usaras solamente para tu proyecto.

¿Será el tuyo?

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3.1 No hago mentorías.

Yo no hago mentorías (y tú no deberías pagarlas).

Siempre que oigo mentoría o la publicidad de un servicio para mentorizar a alguien me pega un pellizco el estómago. Porque un mentor es alguien que ayuda profesionalmente pero de forma desinteresada.

Sí amig@, la clave es esta, ayuda de forma desinteresada

No te lo crees? Investiga. 

Mentor era un amigo de Ulises que cuidaba y educaba a sus hijos mientras Ulises se iba de aventuras. Así que difícilmente cobraría por su trabajo, ya que no era un esclavo, ni un asalariado. Simplemente alguien que tenía una relación emocional con la persona a la que cuidaba y educaba (el hijo de su amigo). 

Y hoy las cosas no han cambiado. Si preguntas en internet la descripción más completa sería algo así (ojo, que no es mía):

«Un mentor es un profesional experimentado que comparte sus conocimientos, de forma desinteresada, con otras personas con menos experiencia para ayudarlas a hacer crecer sus empresas. Su misión es actuar como guía y potenciar el talento de sus pupilos, tanto a nivel personal como profesional».

Una descripción aleatoria sacada de internet.

El trabajo de los mentores se puede aplicar a muchos ámbitos: profesional, deportivo, educativo, inspiracional.

En resumen.

Los mentores suelen ser profesionales que ven el potencial de alguien con menos experiencia que él y deciden poner su experiencia propia al servicio del otro para que este triunfe.

O maestros o tutores que se vuelcan en algún alumno o discípulo con aptitudes especiales.

Las mentorizaciones se basan en relaciones informales dentro de entornos formales.

¿Pero quién cubre sus honorarios?

No es el novato de la empresa, ni el alumno, ni el discípulo.

Ellos ya cobran de la empresa, del gobierno, del equipo… y la mentorización la hacen por un sentido de satisfacción y de plenitud personal.

El beneficio se lo lleva el mentorizado.

Así que la próxima vez que un mentor te quiera cobrar en oro una sesión de mentorización recuérdale esto último.

El mentor trabaja desinteresadamente, sin ánimo de lucro.

Por eso yo no hago mentorías.

Si te parece te ofrezco una nomentoría, en la que seré tu nomentor.

Ya.

Ahora estás pensando, el mismo perro con diferente collar.

Bueno, no sé si realmente lo estás pensando.

Lo que sí sé es que yo llamo a las cosas por su nombre.

No voy a ponerle el nombre de un producto a un servicio que debe prestarse de forma desinteresada y luego cobrarte a precio de oro.

No va conmigo.

Primero porque ser copywriter me obliga a mostrar respeto por el significado de las palabras (aunque de vez en cuando me invente alguna o ponga una tilde o un punto donde no toca).

Y segundo, porque yo no te voy a ayudar de forma desinteresada.

Y puede que esto de nomentoría te parezca raro (aunque a mí cada vez me gusta más el nombre), pero voy a ser sincero contigo.

Una de las cosas que te llevas entrando en mi círculo es esta.

Honestidad brutal.

Aunque no te apañe.

Yo sí tengo un interés muy concreto.

Que tu estrategia de comunicación te haga generar negocio, y por lo tanto ganar más pasta.

Que tu proyecto crezca, y tú con él, a nivel personal y profesional.

Si tú ganas más pasta y yo te cobro por ayudarte ganamos los dos.

Tú ganas más.

Yo gano más.

Tú mejoras tu economía, viajas más, te gastas más dinero en comer y en ropa, le haces regalos a la gente que quieres.

Se generan puestos de empleo.

Y si yo hago lo mismo por mi parte.

La economía se beneficia.

El mundo es un poco mejor.

Como ves hay muchos beneficios colaterales de esta nomentoría.

Al margen de la idea utópica de salvar el mundo entre tú y yo, de momento vamos a conformarnos con mejorar los números de nuestras cuentas bancarias.

Pero esto no funciona si no se dan unas circunstancias.

Debes de tener las ideas claras.

Tu proyecto debe estar en la línea de las especialidades en las que yo te puedo aportar valor y ofrecerte asesoramiento, ideas de negocio y margen de mejora.

Debe haber una oportunidad real de negocio (y piensa que esta parte es importante, porque si no hay oportunidad de negocio el retorno de la inversión será muy a largo plazo).

Y tienes que medir.

Antes y después.

Para poder optimizar todo lo que voy a compartir contigo.

Si todo esto no se cumple no puedo garantizar que esta nomentoría te pueda ayudar.

¿Cómo funciona la nomentoría?

Lo primero es que me cuentes todo de ti.

De mí ya sabes mucho.

Y hay que equilibrar la relación.

Sí, esto funciona así, el poder de los datos, si no hay datos no hay confianza.

Antes de agendar una cita en directo debes rellenar un cuestionario para tener algunos datos tuyos, y una idea básica de tu proyecto, nada que no puedas contestar fácilmente si eres honesto.

Este cuestionario me dirá si puedo ayudarte.

Esa es la primera fase.

Si es así me pongo en contacto contigo, agendamos una cita breve (20 minutos) y vemos si funciona la química entre nosotros.

Esa es la segunda fase.

Y a partir de ahí vemos las opciones.

Si lo que necesitas es la nomentoría o algo más.

Si has llegado hasta aquí sólo tienes que rellenar el cuestionario que encontrarás al otro lado del botón.

Y recuerda, solo trabajo con un proyecto al mes, porque trabajo en exclusiva para centrarme en las estrategias de ese proyecto.

¿Será el tuyo? Pues mándame un WhatsApp para que empecemos a hablar en persona.

¿Te has equivocado en un cruce y lo que querías bichear mi web para destripar mi estrategia disruptiva?

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4.0 Estrategia de choque: Yo te lo guiso tú te lo comes.

La estrategia y las plantillas.

Por fin una respuesta directa, sincera y a la que puedo contestar de igual a igual.

¿Cuál es esa estrategia disruptiva que vas a usar?

Es disruptiva porque así uso la palabreja esta para SEO.

Podría decir diferente.

O que se la he copiado a gente que de esto sabe mucho para mejorarla y darle una última vuelta de rosca.

Pero como no se qué va a funcionar mejor, he decidido llamarla así.

Estrategia disruptiva: Yo te lo guiso, tú te lo comes.

¿Por qué la he llamado así?

Por ti.

Es muy difícil meterse en la cabeza de cada una de las personas que entran en esta web, y saber hacia dónde va a ir cada una…

¡De locos!

Por eso entenderás que el que hayas llegado hasta aquí es un alivio.

Para los dos.

Para mí, porque si estás aquí ya sé que no vas a ser mi cliente de momento, y eso me facilita la relación contigo muchísimo.

No hay nada que me moleste más que perder el tiempo.

Imagino que a ti te pasará lo mismo.

Aunque teniendo en cuenta que debes llevar un buen rato aquí simplemente para pedir unas plantillas…

No sé.

Lo mismo deberías valorar más tu tiempo.

Pero a lo que íbamos.

Me dices que tú eres de esos que se comen lo que matan (un Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como, de ahí que esta estrategia disruptiva sea lo que necesitas exactamente).

Incluso puede que pienses que con lo que has visto en mi web ya tienes suficiente (eso, y las plantillas, que no me olvido) para crear tu estrategia de comunicación.

Eso simplifica mucho las cosas.

Te cuento.

Nunca he usado una plantilla en toda mi vida.

Jamás.

Ni siquiera cuando he pagado 5000 euros por ellas (lo he hecho).

Y no ha sido tirar el dinero ni muchísimo menos.

Pero como creo que la gente que pide plantillas en realidad lo que necesita es seguir formándose te voy a dar un regalo mucho mejor.

Para aumentar tu conocimiento personal y evolución profesional, voy a facilitarte algunas recomendaciones de libros que yo he leído, estoy leyendo, o tengo intención de leer.

Algunos hablarán de estrategia, otros de venta, incluso alguno de copywriting, los tendrás en español y en inglés, básicamente porque son mis dos idiomas nativos.

Si eres capaz de sintetizar todo lo que enseñan esas miles de páginas, sacas lo más importante de todos ellos y lo aplicas a tu comunicación marcarás una gran diferencia con tu competencia.

Eso está garantizado, no por mí, sino por aquellas personas que escribieron los libros.

Si lo de leer 12, o más, libros al año y hacer resúmenes no va contigo, porque no tienes tiempo, o llámalo equis (X suele ser pereza, y que te gusta NetfliX), te ofrezco una segunda opción.

Puedes suscribirte a la newsletter gratuita que envío unas 5 veces por semana y que posiblemente era por lo que viniste a mi web al principio.

Sí. 
Se acabó. 😢
Y ahora solo puedes hacer dos cosas.

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3.0 Ver arder el mundo.

Ver arder el mundo.

Hay gente que pega fuego al mundo por el simple placer de verlo arder.

Yo soy uno de ellos.

Me viene de familia.

De críos, mi hermano y yo siempre andábamos jugando con cerillas.

En los bolsillos de nuestros pantalones siempre había un mechero Bic.

Le robábamos a mi abuela las cerillas largas de encender el fuego bajo de la cocina.

Con 9 años casi le pegamos fuego a un monte.

Fue sin querer.

Aprendimos la lección y dejamos de jugar con mecheros en zonas de carrasca seca.

A día de hoy, yo sigo siendo un poco incendiario.

No porque me guste la polémica.

Sino porque en mis 25 años escribiendo para blogs, webs, redes sociales, campañas etc, he visto que quien quiere escuchar, escucha, y quien quiere leer, lee.

No quería que mi web se pareciera a nada.

Por eso esta web es un viaje para leer.

En cada página te he contado una historia y como si fuera un tobogán untado en mantequilla has llegado hasta aquí.

Y si has llegado hasta aquí, sea por el camino que sea, ya llevas un rato definiendo tu relación conmigo, poniéndome a prueba.

Cuando llegaste no sabías si sería bueno comunicando.

O si soy capaz de crear una estrategia de comunicación que enganche a tus clientes.

La cuestión es que no quiero venderte mis servicios de comunicación estratégica sin que sepas lo que puedo hacer por ti.

Como ves, en esta web no hay portafolio.

No hay testimonio de clientes.

No te hablo de donde he estudiado, ni los libros que he leído para formarme y hacerme un experto en comunicación estratégica.

Porque esta web no va de mí.

Yo nunca he sido el protagonista de este viaje.

Todo el tiempo que pasas navegando por mi web el protagonista eres tú y tu estrategia de comunicación.

Y a estas alturas ya debes llevar unos 10 minutos (¿Miraste el reloj?).

Lo que significa que ya sabes lo que puedo hacer por ti.

Porque lo has vivido en primera persona.

Solo te queda, por lo tanto, acceder a uno de mis servicios.

No, no hay más opciones.

P. D. : Siempre puedes volver atrás y escoger otro camino, pero ya no será el de tener una comunicación estratégica a medida.

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2.3 Quien es samu kortajarena

Encantado de conocerme.

Puede que llegado a este punto estés pensando.

¿Quién es este tío?

¿Es verdad que kortajarena es su nombre de guerra? ¿Puede un vasco haber nacido en Tomelloso y seguir siendo vasco?

Pero todo esto queda en segundo plano si te preguntas:

¿Quién soy yo para hablarte de comunicación estratégica?

¿Quién soy yo para decirte cómo debes escribir los textos de tu comunicación?

Veamos. 

Vamos a recapitular un poco el viaje que has hecho por esta web para llegar hasta aquí. Y veamos si sé de verdad de lo que hablo o simplemente soy un vendehumos más (solo que sin fama todavía).

Si cuando llegaste a esta web decidiste que te gustaba el storytelling, espero que hayas disfrutado de la historia de la espada de Caranthir.

Si además te gustan las historias centradas en la marca personal es más que posible que hayas pasado por la historia del guerrero.

Si por contra lo que te va es el marketing de respuesta directa seguramente has pasado por la historia de Marty McFly o habrás aprendido como atemorizaba Barbanegra a sus víctimas.

Todo esto si eres de los que disfruta de la parte de la comunicación basada en la comunicación narrativa.

Sin embargo, si lo que te gusta es la parte analítica de la comunicación, quizá te hayas metido en alguna historia en la que la lógica y las matemáticas hayan sido las protagonistas.

Habrás leído alguna historia de jazz o de rap (porque he utilizado la música como relación psicológica con los números, el análisis de datos y las matemáticas).

Porque si has venido por ese camino seguro que estás de acuerdo en esto conmigo.

Lo que no se puede medir, no se puede mejorar.

Así que has llegado hasta aquí, por un camino o por otro, pero descubriendo que tanto si te gusta la parte comunicativa de la comunicación como si lo que te gusta es su parte más analítica la estrategia siempre es necesaria.

Y en ese viaje tú has decidido por dónde ir.

Porque.

¿Lo has decidido tú, verdad?

O eso crees.

Entonces.

¿Quién soy yo?

Pues soy samu kortajarena.

Un vasco nacido en Tomelloso. Experto en comunicación estratégica.

Fíjate.

Mi estrategia es que llegues hasta aquí. Y aquí estás. Y además una vez aquí mi objetivo es tengas clara tu decisión.

Porque solo hay dos opciones llegados a este punto.

Este es el verdadero punto de no retorno.

Que sea yo quien diseñe tu estrategia de comunicación.

O que te acompañe para avanzar en las partes que te bloquean *a ti o a tu cliente.

Si ninguna de las opciones son para ti, créeme, en algún cruce has equivocado tu camino.

No porque no quisieras seguir avanzando.

Sino porque no has sido totalmente sincero al elegir.

En cuyo caso, sintiéndolo, no te puedo ayudar.

Pero si estás aquí es porque eres un ser inteligente que reconoce algo bueno cuando lo tiene delante.

O yo no sería tan bueno como lo que te voy a cobrar.

Si no te apaña? Siempre puedes pedirme unas plantillas.

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1.3.2 El doctor Livingstone supongo

El Dr. Livingstone supongo.

Quiero hablarte de gente que se lleva la fama sin pegar un palo al agua. De esos hay unos cuantos en redes.

Esos son los cazadores listos.

Hay que diferenciarlos de los inteligentes, esos son los que estudian el terreno y cuando se ven fuera de lugar contratan a un explorador mohicano (si eres de estos quizás tenías que haber escogido el desvío anterior).

En esta parte te voy a hablar de un tío importante que conoces, aunque aún no lo sabes.

De Henry Morton no se sabe mucho, y no suele sonarle a la mayoría de la gente. Se sabe que era un buen explorador y muy inteligente. Nació en 1841 con el estigma de ser un hijo ilegítimo y además fue abandonado. Vamos, un pupas de libro, pero con un espíritu luchador y cualidades que le hacen merecedor de estar compartiendo web con el resto de ilustres que ya has conocido.

La historia por la que le conoces es esta.

En 1869 el editor del New York Herald le encargó la búsqueda del explorador y misionero David Livingstone del cual no se sabía nada desde hacía 6 años. Lo encontró dos años después en una aldea al borde del lago Tanganica.

Al encontrarlo, después de dos años dando vueltas por África solo se le ocurrió aquella mítica frase (que seguro que ya te suena):

“El Dr. Livingstone, supongo”.

Y fíjate por donde.

Quién se lleva la fama de ese momento es el Dr. Livingstone.

Porque es muy posible que, hasta hoy, no supieras que fue Henry Morton quien hizo todo el trabajo de investigación y búsqueda durante dos años hasta que lo encontró.

Morton era un tío inteligente, como tú.

Entre otras medallas tiene la «Gran Medalla de Oro de las Exploraciones y Viajes de Descubrimiento».

Eso era como ser el campeón de la Champions de los que más molan encontrando gente y sitios perdidos.

Un crak.

Y, sin embargo, a quien se recuerda es a Livingstone.

Pero lo que mucha gente no sabe es que Morton, aunque era un excelente explorador, también era periodista (creador de contenidos de aquella época), por lo que dejó su historia escrita en sus diarios.

Y el tiempo adora las historias.

Igual que tus clientes.

Por eso en tu estrategia de comunicación debes contar una historia.

La historia que cuenta la relación de tu cliente con la historia de tu marca.

Si eres un buen explorador y un cazador inteligente hay varias cosas que a estas alturas ya deberías tener claras.

Tus objetivos, o sea, quién es tu cliente.

Cuál es tu estrategia de comunicación.

Y que esta web es diferente a todo lo que has visto hasta ahora.

Ahora solo te queda una pregunta que escoger. Si quieres saber más sobre mí o sobre mi método.

Ya estás llegando al final de mi tobogán de mantequilla.

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1.3.1 Romuald Fons y el último mohicano.

Romuald Fons y el último mohicano.

Hace años, cuando empecé en todo esto de tener un negocio propio, un proyecto, una empresa, seguía a Romuald Fons, y eso que «entre comillas», él no se dedica a las «ventas», ni a la comunicación, ni al copywriting.

Creo que al principio fue porque me molaba el corte de pelo tipo mohicano.

Con el tiempo me di cuenta de que algo común a los que transmiten bien es que saben de lo que hablan.

Y ojo, porque transmitir que sabes de lo que hablas es primordial para atraer clientes.

Pero en la mayoría de los casos ese tipo de gente transmite bien porque solo hablan de lo que dominan. Y eso les da seguridad en si mismos y en que su mensaje está contrastado.

Esto que parece una tontería ya sería suficiente enseñanza, pero vamos a seguir que hay un par de detalles más que quiero compartirte de lo que aprendí escuchando (y leyendo) a este tipo.

A lo que iba.

Es de esas pocas personas que creo que han logrado ser “los amos” de su sector, el SEO, haciendo las cosas de forma diferente y sin pedir favores a nadie.

No es que lo admire.

Solamente respeto lo que ha hecho y cómo.

Me flipa mucho como ha evolucionado, desde aquellos primeros videos con la cresta de mohicano que me engancharon, hasta convertirse en el mejor experto SEO (¿del mundo?).

Aunque si algún día ve esta web quizá se tire de los pelos al revisar el SEO, pero ese es otro tema.

Lo que siento por Romu es una mezcla entre respeto y miedo.

Cuando sacó su libro “CRECE y hazte rico” me lo compré.

Todo el mundo me preguntaba: ¿Es que quieres hacerte rico?

Y yo siempre contestaba lo mismo.

Que la palabra más grande en el título es «CRECE».

Y en ese momento estaba en pleno proceso de cuestionarlo todo a nivel profesional y de crecimiento interior.

Mi web en proceso de construcción era más bien una web en ruinas, ni siquiera tenía un plan, ni sabía qué, ni cómo quería comunicarlo.

Quizá como tú ahora mismo.

Romu dice en su libro (le tuteo porque es mi web), que hay dos tipos de emprendedor.

El que dispara con una escopeta.

El que dispara con un rifle de precisión.

Su razonamiento es este.

Cuando estás empezando a cazar, disparar con una escopeta que tiene mayor amplitud de fuego, sobre todo si eres inexperto, puede darte mayores resultados.

Pero cuando ya haces blanco, y ves lo que funciona, debes empezar a disparar con rifle para poder alcanzar más lejos.

O sea.

Si eres inexperto te interesa trabajar la amplitud de tu estrategia de comunicación. Impactar a muchos para que alguno sea tu cliente.

Si eres experto, el alcance, para llegar más lejos y escalar el negocio aumentando las ventas.

No es que diga eso literalmente.

Pero es lo que yo entiendo de lo que él dice, aplicado a mi especialidad.

Y cuando lo aplico a la comunicación estratégica es parecido a lo que pasa en la peli de “El Último Mohicano”.

Chingachgook es el indio viejo, que ya va de vuelta de todo.

Es un explorador que sabe leer las ramas rotas en el bosque, las huellas en el barro y el pelo de ciervo enganchado en los arbustos.

Lo hace parecer fácil, pero es fruto de muchísimos años practicando y equivocándose.

Para mí, tener esa capacidad simplifica muchísimo las cosas.

Saber leer el mercado.

Encontrar a tus clientes entre tanta gente.

Llegar hasta su lado prácticamente sin que se den cuenta y conseguir el ansiado trofeo.

La venta es otro tipo de caza.

Pero cuando la consigues es igual de emocionante.

Ahora se trata de si quieres mancharte las manos o contratar a un experto que te lleve el plato de comida a la mesa.

Porque eso también es crecer.

Dejar en manos de un profesional lo que uno no sabe hacer bien.

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1.3 El secreto de una comunicación que engancha

De qué va esto en realidad?

Cuando escribí la primera versión de esta página en 2022 me costó muchísimo escribirla. El tiempo y la experiencia me ha demostrado que lo hice bien en su momento, así que no voy a cambiar prácticamente ni una sola palabra.

Fíjate. No es que no quiera decirte cuál es el secreto de una estrategia de comunicación que destaque tu marca. Es que eres una persona inteligente, pero va a ser difícil decirte lo que te tengo que decir sin hacerte sentir mal.

Creo que te vas a dar cuenta muy rápido de lo que intento mostrarte en esta página.

Pero.

Peeero.

Peeeeero.

Como el hecho de que tú te sientas mal solo depende de ti (yo no tengo tanto poder sobre nadie), voy a decírtelo sin más:

Aquí no hay más historia que la que tú quieras escribir.

Es decir:

Toda esta web no va de mis historias.

Va de ti. De tu marca. De cómo la comunicas.

Y aunque se te esté haciendo corto el viaje ahora mismo estás llegando al punto de no retorno.

Así que es importante que pongas toda tu atención.

Cuando los “expertos” en comunicación te hablan de diferenciarte, el 99% te da el mismo consejo.

Busca en tu interior aquello que te hace especial, único y poténcialo para destacar entre tus competidores.

Un gurú que vende cursos de 3.000 euros.

O

Sé tú mismo.

El mismo gurú vendiendo el mismo curso por 5.000 euros un año más tarde.

Ahora mira a tu alrededor. Pero míralos sin compararte. Fíjate bien.

No hay nadie igual a ti. Por lo tanto no debería de suponerte un esfuerzo tener que ser tú mismo. Ni deberías tener que pagar 5.000 euros para que te lo digan (aunque yo también lo haya hecho en su momento).

Y ese es el secreto.

Al navegar por las redes o buscar información sobre estrategias de comunicación hay mil formaciones online, y otras tantas presenciales.

De hecho, yo he llegado a empezar algunas de ellas.

Pero a todas les veo el mismo error (y por eso no las acabo).

Mire donde mire, no veo más que copias, más caras o más baratas de los mismos sistemas.

Formaciones que se empeñan en facilitar fórmulas, plantillas y estilos. Eso ya se hacía hace años y lo único que se conseguía es que todos los que descargaban las plantillas sonaran iguales. Ahora con cuñaoGPT pasa lo mismo. Cada vez es más fácil identificar a quien no dedica ni un minuto a poner voz a su contenido.

Quienes te ofrecen estas soluciones definen la tipología, las técnicas y las palabras que funcionan y las que no.

Sí, sin conocerte, sin saber nada de tu negocio ni de tus clientes te dicen que palabras van a conseguir que te hagan caso y te compren.

He trabajado con una psicóloga como clienta que usó la palabra dolor en el título de su web, y el color rojo.

¡Pero eso no funciona en ese sector! ¡Es demasiado agresivo!

Pues a ella sí y muy bien, por cierto.

Porque ella sabe qué la diferencia y qué quiere comunicar. Conoce su marca y no se deja condicionar por lo que dicen los demás.

Mientras tanto los «expertos», que se empeñan en decirte qué funciona y qué no, encorsetan tu estrategia de comunicación y, por lo tanto, limitan tu capacidad de diferenciarte del resto de profesionales de tu sector.

Y mientras lo hacen, tú sufres por seguir todas esas pautas para que la comunicación de tu marca, tu contenido, tu copywriting destaque sobre otros mil.

Otros mil que siguen las mismas reglas que tú.

¿No te parece paradójico?

¿No te da la sensación en ocasiones de que todo el mundo quiere destacar usando las mismas palabras?

¿Te suena esta formula?

Ayudo a (rellena con el sector nicho de tu cliente) a (rellena con lo que consigues) para (rellena con el beneficio).

¿No?

Entra en los titulares de presentación de los perfiles profesionales de los nuevos CEOS de las empresas de LinkedIn.

O descárgate cualquiera de los 200.000 lead magnet que hay sobre textos persuasivos saturando las redes y me lo cuentas. O pregúntale a cuñaoGPT qué titular debes usar para diferenciarte.

Te va a decir esa misma fórmula.

Mientras tanto, unos pocos entienden que la comunicación estratégica es mucho más que ensamblar un puzzle de palabras.

De hecho se puede estar hablando durante horas y no decir nada. Pero eso ya lo sabes tú.

Para transmitir bien tu mensaje debes conocer ciertas reglas, eso está clarinete, porque el hacerlo te permitirá saber cómo y dónde romperlas.

Entonces, y solo entonces, estarás escribiendo un mensaje diferenciador.

Quieres un ejemplo? Sabes cómo usar los beneficios de tu competencia en su contra, mostrándolos tú primero?

Y obligarles a que tengan que seguirte, o quitarles un AS de la manga.

Al final todo esto va de una sola cosa.

Si eres de los míos o no.

Si lo eres yo ya sé qué botón pulsarás.