Categorías
Uncategorized

1.2.2 La técnica del humo

El humo del infierno.

Aunque te suene de la peli “Piratas del Caribe” lo cierto es que Edward Teach fue un temido pirata tan real como el miedo que le tenían.

Te traigo una historia que tiene que ver con tu estrategia de comunicación y en concreto con la estrategia y las tasas de apertura de tus emails. 

Y con humo. Y con piratas.

Mira. Lo que lo hacía tan peligroso y temido a Edward Teach  no eran los 40 cañones dobles del “Venganza de la Reina Anna”, su barco.

Lo que lo hacía peligrosamente mortal era su inteligencia.

  Medía 1.90m. y era un tío corpulento que impresionaba solo con verlo. Su barba le hacía inconfundible entre el enemigo, por lo que le apodaron “Barbanegra” (ahora ya le has puesto cara). Pero además Teach era un tipo muy listo.

Lo que hacía que todos le temieran era su puesta en escena.

¡Al loro con esto!

Barbanegra cogía varias mechas lentas, de las de poner en los cañones. Básicamente cuerdas impregnadas en pólvora.

Después las colocaba estratégicamente en diferentes pliegues de su sombrero.

 

Al momento de comenzar el abordaje las encendía causando que su cara, barba y hombros parecieran surgir de una nube de humo negro.

El mismísimo pirata del infierno.

Imagina la primera visión de cualquier tripulante del barco contrario.

Teach saltando desde su barco al abordaje, con varias pistolas en su cinturón (dicen que llevaba hasta 6), y humeando como si llegara del mismísimo averno.

Un espectáculo.

Si alguien así te señala con su sable y te dice que saltes al mar lleno de tiburones, saltas.

Si te dice que le compres un loro, se lo compras.

 

O que abras un email.

 

Yo lo abriría.

Barbanegra usaba la puesta en escena.

Porque era un estratega.

De hecho, era de los pocos piratas de la época que sabía leer y escribir.

Y hasta en una ocasión saqueó el puerto de Charleston solamente para conseguir medicinas.

Desde luego sabía lo que hacía.

Para comunicar en tu email marketing también puedes tirar de puesta en escena para ser fácilmente identificable.

Inconfundible.

Ineludible.

Ofrecer un beneficio: Obedece y no tendrás que saltar al mar.

Usar técnicas de persuasión: Si me compras un loro vivirás.

Y desde ahí construir todo un email espectacular.

Con un título que diga: Bienvenido a «La venganza de la reina Anna».

Y un método que te ayude a crear titulares y asuntos para email marketing bien definido.

Con una estrategia de comunicación que no asuste (o sí), a tus posibles victimas clientes.

Para hacerlo solo necesitas una cosa.

Categorías
Uncategorized

2.1 Copywriting para niños

Cuéntalo como si fuera para un niño de 5 años.

Los niños son el mejor termómetro para tu comunicación. Si no consigues que un niño de 5 o 6 años te escuche un adulto tampoco lo hará. Me he vuelto loco?

Ya. Me vas a decir que claro, cómo vas a explicar tus temas tan técnicos y complejos a un niño de 5 años y que no se aburra. Como lo hacía mi padre.

Mira. Durante algunos años fui deportista a un nivel regulero tirando a malo, pero de los de asistir casi todas las semanas a carreras populares y alguna competición.

La bicicleta me ha gustado desde que mi abuelo me enseñó a montar en una Torrot de sillón gordo y mullido con portabultos atrás.

Y aprendí como aprendíamos los niños de entonces.

Te tirabas por una cuesta abajo para ver hasta donde llegabas.

Si te caías cogías la bici subías la cuesta empujándola y te volvías a tirar.

Más mal que bien aprendí a no caerme y entendí que el equilibrio dependía de no dejar de mover los pies (gran lección para tu negocio aquí).

Y así nació mi pasión por las dos ruedas.

Cuando llegaba la época del ciclismo me encantaba ver las grandes vueltas. Eran momentos familiares, con el abuelo, el tío, y Perico Delgado e Indurain triunfando.

Recuerdo, siendo todavía un moco (un criajo), que viendo un día el tour contaba el comentarista que uno de los equipos participantes había recibido la visita de los “vampiros”.

Me quedé pensando, casi blanco.

Los vampiros habían ido a chuparle la sangre a los ciclistas.

Pero ahí estaban todos en sus bicicletas al día siguiente.

¿Cómo habían escapado?

Mi tío soltó:

— Claro, estarán buscando clenbuterol, o alguna de esas cosas que se meten ahora.

Yo ya no entendía nada.

¿Clenbu..qué? ¿Por qué los vampiros buscaban eso en las habitaciones de los ciclistas?

Mi padre que debió de darse cuenta de la jugada me dijo:

Los vampiros son los médicos que analizan la sangre de los corredores para ver si han hecho trampas.

Entendí el símil al vuelo.

Iban de noche.

Y les sacaban sangre.

Vampiros.

Mi padre fue siempre un gran comunicador (hasta que le diagnosticaron Alzheimer y se sumió en un mundo paralelo del que ya no vuelve).

Comunicación sencilla, adaptada a quien escucha y teniendo en cuenta su capacidad de comprensión.

Dando la información exacta y necesaria para lograr su objetivo.

Primero, que entendiera que lo de “vampiros” era solo un mote.

Segundo, que hacían un trabajo necesario para velar por las normas.

Sin liarse con explicarme que era el clembuterol ni nada que le desviara de su objetivo.

Estrategia de comunicación para niños de 6 años. Como debería ser tu estrategia de comunicación. 

Que te dé retorno o libertad.

Categorías
Uncategorized

1.2 La maldición de ser un pirata.

La maldición de ser un pirata.

Hay una diferencia entre la gente a la que les gustan los elfos y a la que les gustan los piratas.

Los elfos son seres mitológicos que surgen de los libros y la imaginación para crear historias fantásticas. A quienes les gustan los elfos normalmente les gusta el Storytelling y que les cuenten cuentos para ir a dormir.

Los piratas son reales. Unos rebeldes inconformistas que aman la libertad y ponen sus propias normas. Hoy les llamarían autónomos disruptivos. O multipotenciales freelance.

Los piratas son mejores que esos elfos en mallas.

Hasta las mujeres piratas son muchísimo mejores que las elfas (Geena Davis en “La Isla de las cabezas cortadas» le patearía el culo vencería a Galadriel fijo).

Y hay otra cosa que son mejores.

Sus canciones.

O me vas a comparar a los elfos castrati con Jhon Silver en Tortuga cocido a Santa Teresa cantando:

“La vida pirata es la vida mejor, sin trabajar, sin estudiar, cooon la botella de ron”.

cualquier pirata borracho en la taberna del gato negro.

Solo hay una cosa que a los piratas les guste más que el Ron y una buena visita a Tortuga.

El oro (anda, que casualidad, como a ti).

Pero claro, cuando eres pirata y te pasas la vida entre peleas, abordajes, asaltos, robos y botellas de ron.

Tu vida es muy interesante.

Pero no sueles dedicar mucho tiempo a la estrategia. Eres más de improvisar. De tirar cañonazos a diestro y siniestro. De saltar por la borda con el cuchillo entre los dientes.

Por eso tu estrategia, si la tienes, va más enfocada al copywriting de respuesta directa.

Y por eso tiras de email marketing, web y redes sociales.

Sin hacer prisioneros.

Y a veces hundiendo tu propio barco (quien no ha hecho una campaña de publicidad en FB ads y ha palmado la pasta, yo si).

Porque buscas un retorno lo más inmediato posible.

Para buscar más oro y hacerte rico rápidamente.

Ya vivirás luego a cuerpo de rey en alguna isla con nombre exótico.

Tu estrategia se basa en acoso y derribo.

Porque piensas que antes o después tu cliente caerá.

Y esa es la maldición de ser un pirata.

Si no sabes cómo saltar sus murallas, habrá fortalezas que no podrás conquistar (y clientes a los que no podrás vender).

Porque hay estrategias que sí, pero también hay estrategias que no.

Igual que había piratas que se hacían ricos (porque tenían una estrategia) y otros a los que los colgaban (ya te imaginas, estos no la tenían).

Y seguro que tú prefieres ser de los primeros.

Abajo tienes dos historias más.

Sólo son historias con estrategias que debes conocer para comunicar.

Pero que pueden suponer la diferencia entre ser un pirata colgado o un pirata que se acabe retirando en una isla desierta a beber ron.

Categorías
Uncategorized

1.1 Eres de Tolkien o de Rowling.

Para mí es un placer que quieras ver más de esta plataforma de soporte para emprendedores.

Por desgracia el acceso está limitado a solo unas plazas al mes y el acceso es a través de la newsletter.

Regístrate y así podrás ser de los primeros en saber cuando hay plazas disponibles.

Este es el acceso al formulario de registro de la newsletter.

Categorías
Uncategorized

2.0 Los números no mienten.

Los números no mienten

¿De qué te sirve saber el valor exacto de PI?

Ese 3,14 y pico.

Ese pico ¿sirve de algo?

Sirve para algo.

Pero quizás no para lo que tú quieres.

Hay un tío, con dos apellidos españoles, de los de toda la vida.

Jaime García Serrano.

Más español que Paco Martinez Soria.

Y en un alarde, no se si de memoria o de inteligencia, se pasó cuatro horas recitando decimales del número PI.

150.000 decimales.

Así.

En frío.

Y batió un récord, que no hay quien iguale. No se si por falta de inteligencia o por aburrimiento.

Porque está más que demostrado que con los 39 primeros decimales se puede medir la longitud de una circunferencia que abarque el universo conocido.

El universo (sí, para eso valía PI, para medir circunferencias).

¿Qué significa eso?

Que ni necesitas ser Jaime García, ni usar una supercomputadora, ni batir el récord de 12,1 billones de dígitos (que marea), del famoso PI.

Porque si con 39 son suficientes para medir todo lo conocido por el ser humano, ¿para qué invertir energía en más?

Si te lo propones, 39 números puede que hasta los recuerdes.

O te los apuntas, que caben en cualquier sitio.

Cuando tienes que crear una estrategia de comunicación, o de márketing, tampoco tienes que saber absolutamente todo.

Necesitas saber lo justo.

Los 39 dígitos del universo conocido.

Del universo que es tu negocio.

Ni uno más.

Y comunicarlo de forma estratégica.

Como si le hablaras a un crío de 7 años.

Y le contaras una historia.