SCE (no, no significa eso).

En derecho penal hay un delito tipificado.

El delito por omisión.

Yo tengo un servicio de comunicación estratégica que genera negocios y que te libra de ser culpable de ese delito.

Fijate.

Lo que digas, y lo que no digas, es parte de la comunicación de tu marca, personal o profesional.

Y lo que hagas, o no hagas, la hace una inversión o un gasto.

Por ejemplo.

Pagar 300 euros a tu sobrina al mes para que te suba stories hablando de tus bolsos, pero sin una estrategia definida, sólo por crear contenido.

Gasto.

Pagar un experto en FB ads para crear una campaña de visualización de tu nueva web.

Inversión.

Publicar todos los días en facebook para buscar clientes B2B.

Gasto.

Optimizar una estrategia para aumentar los contactos de tu red profesional en LinkedIn y aportarles valor.

Inversión.

Podría seguir así durante dos o tres páginas, poniéndote ejemplos de gastos e inversiones que puedes hacer con tu comunicación.

Y luego tenemos la parte de la omisión.

Crear un contenido y contestar a un posible cliente en tu red 3 o 4 días después con un corazón.

Gasto.

Y delito de omisión.

La única forma de poder controlar todas esas variables es tener una estrategia.

No solo es importante que sepas donde, y qué, también debes saber el cómo y a quién hablas.

En mi web hay una estrategia definida.

Si solo con ver mi web has sido capaz de identificarla ya conoces el qué.

Tienes claro cuál es tu objetivo, porque estás aquí y quieres contratar mis servicios.

No quieres la caña.

Ni que te enseñen a pescar.

Tú lo que quieres es el barco, y el capitán con el parche en el ojo.

Quieres el cómo.

Pues estás de suerte.

Te vas a llevar «La Perla Negra».

¿Cómo funciona el SCE (Servicio de Comunicación Estratégica)?

El inicio de nuestra relación requiere tu total compromiso, para igualarlo con el mío.

Lo primero es conectar conmigo para que te envíe un enlace donde podrás rellenar un cuestionario.

Sí, ya sabes cómo va esto, sin datos no hay paraíso.

Antes de conocernos necesito tener una idea de donde me meto, a fin de cuentas tú ya sabes muchas cosas sobre mí.

Me ofreces tu visión de tu proyecto, tus ideas y una imagen clara y definida de tu estrategia de comunicación actual, todo esto queda reflejado en un formulario con el cual analizaré tu caso.

Por favor sé sincero, si no, no te podré ayudar, y al final todo se sabe.

Si creo que trabajar contigo va a mejorar tu vida (ya sabes, que vas a ganar más pasta con mis consejos y mis servicios), te lo haré saber de forma inmediata, nada de tenerte un mes esperando.

Suelo contestar en menos de 72 horas, a menos que sea un caso muy especial, pero contesto siempre.

Esa es la primera fase.

Si es así me pongo en contacto contigo, agendamos una cita breve (20 minutos) y vemos si tus objetivos son viables y si yo soy la persona adecuada para hacerte lograrlos en el tiempo indicado.

Si no lo soy te diré quién creo que es la mejor opción para ti.

Si sentimos (los dos), que podemos hacer grandes cosas juntos, nos ponemos en marcha.

Y habremos pasado a la segunda fase.

A partir de ahí vemos las opciones.

Si has llegado hasta aquí solo tienes hacer click y mandarme un WhatsApp a mi número personal (nada de bots ni IA en esta relación).

Y recuerda, solo trabajo con un proyecto al mes, es como si alquilaras el coco que ha parido esta web, y lo usaras solamente para tu proyecto.

¿Será el tuyo?