Enséñame la pasta!!!!

Una de mis pasiones es monetizar la comunicación de los proyectos de mis clientes, la otra el cine.

Hay una peli que me encanta, aunque no por lo que tú crees.

Jerry Maguire.

No me gusta demasiado Tom Cruise, excepto en películas muy concretas.

En esta peli el que me mola es el crío.

Rubio, cabezón, con el pelo imposible de peinar y una risa “especial”.

Me siento identificado con él.

A lo que iba.

El crío es el que mola.

Pero lo que quiero que entiendas es el proceso que sufre el personaje que interpreta Tom, y qué tiene que ver eso con monetizar tu estrategia de comunicación.

Tom representa el papel de un representante de jugadores de fútbol americano que sufre una crisis.

Durante esta se da cuenta de que lo primero son las personas y abandona su empresa.

Un genio, o un loco.

Él (iluso) intenta quedarse con sus clientes explicándoles su nuevo discurso de “people first”, las personas primero.

Pero los pierde a todos.

La pasta manda.

A todos menos a uno.

Uno.

¿Qué sería para ti perder a todos los clientes menos a uno?

Para mí un palo muy gordo.

Pero como en toda peli, el bueno de Tom lucha por sus ideales.

Y como en todas las películas esa relación con su cliente sufre valles, momentos buenos y momentos malos. Es un viaje del héroe de libro, pero de eso ya te hablaré en algún email casi seguro en el futuro.

Cómo son las cosas.

Cuando está en uno de los peores momentos de la relación lo que su cliente pide de él es lo mismo de lo que huyó al irse de su empresa.

Seguro que te acuerdas de la escena.

Cuba Goodin Jr botando literalmente en su cocina con un pantalón de chandal rojo mientras le grita a Tom por el inalámbrico:

“Enséña – mela – pasta”

(Cuba Goodin Jr. Oscar al mejor actor por esta interpretación).

Todo se reduce a esto.

Porque puede que emprendas por pasión. Pero la pasión no paga facturas.

La pasta paga las facturas.

Y para ganar pasta debes monetizar tu estrategia de comunicación.

Debes saber qué comunicas, pero también a quién debes comunicárselo para rentabilizarlo.

Al final, todo se reduce a números, y al ROI (siglas yankis del cuánto me cuesta y cuánto beneficio me da esa inversión).

Porque lo que tú quieres, es que te enseñe la pasta ¿no?

Pues primero dime qué más necesitas para tomar acción.